Sistema digestivo de las vacas

Sistema digestivo de las vacas

Sistema digestivo de las hormigas

La digestión es el proceso que utiliza nuestro cuerpo para descomponer y absorber los nutrientes almacenados en los alimentos, pero la capacidad de digerir los alimentos no es la misma para todos los animales. Las vacas, por ejemplo, tienen un sistema digestivo muy diferente al nuestro, y esto les permite prosperar con un menú compuesto principalmente por hierba.

Exploremos cómo las vacas son capaces de comer hierba. La clave de esta capacidad reside en el estómago. Después de masticar y tragar los alimentos, el estómago sirve de depósito donde comienza la digestión y los alimentos se separan en nutrientes individuales. A continuación, los alimentos pasan al intestino delgado, donde continúa la descomposición y el cuerpo absorbe los nutrientes. Este proceso digestivo básico también se da en las vacas, pero hay algunos pasos adicionales en el camino.

Las vacas son únicas porque tienen menos dientes que otros animales. En la parte delantera de la boca, los dientes (conocidos como incisivos) sólo se encuentran en la mandíbula inferior. En lugar de los incisivos superiores, hay una almohadilla dura y correosa (conocida como «almohadilla dental»). Además, el ganado vacuno tiene un labio superior relativamente inmóvil (en comparación con las cabras y las ovejas). Debido a esta anatomía oral única, una vaca utiliza su lengua para agarrar un trozo de hierba y luego morderlo. Los dientes de la parte posterior de la boca (conocidos como molares) están situados en las mandíbulas superior e inferior. Los materiales vegetales a veces contienen tallos duros, pero como la vaca mastica la comida con un movimiento de lado a lado, los molares desmenuzan la hierba en pequeños trozos que se digieren más fácilmente.

Sistema digestivo del león

El sol impulsa toda la vida en la tierra, su energía fluye de la planta a la bestia y viceversa. Sin embargo, no podemos consumir el sol directamente. En cambio, comemos plantas, que tienen la milagrosa capacidad de almacenar la energía del sol en sus tejidos. Como depredadores, a veces también nos alimentamos de otros animales que se alimentan de plantas, y nuestras presas hacen el duro trabajo de extraer el azúcar de las duras paredes celulares de las plantas. Los seres humanos somos comedores dotados, versátiles y sin particularidades. Sin embargo, no podemos obtener energía de la hierba y de otra vegetación densa y abrasiva, ya que nuestro sistema digestivo, generalmente multidisciplinar, no puede descomponerla. En la batalla del estómago humano contra unas cuantas briznas de hierba timotea, la hierba gana.

La humilde vaca, sin embargo, no tiene esas limitaciones. El sistema digestivo del ganado vacuno y de otros rumiantes de estómago extraño, como las cabras y los ciervos, está hecho de un material más resistente. La mayoría de la gente ha oído hablar de los cuatro estómagos de la vaca. En realidad, el ganado tiene un solo estómago dividido en cuatro compartimentos, la clave para comer hierba. A medida que la hierba viaja por el sistema digestivo, cada compartimento desempeña su propia función específica, como un trabajador de una fábrica en una cadena de montaje, para convertir la materia vegetal fibrosa y cruda en energía utilizable.

Partes y funciones del sistema digestivo de los rumiantes

El tracto digestivo de la vaca está formado por la boca, el esófago, un complejo estómago de cuatro compartimentos, el intestino delgado y el intestino grueso (figura 1). El estómago incluye el rumen o panza, el retículo o «panal», el omaso o «manyplies» y el abomaso o «estómago verdadero».

El rumen. El rumen (en el lado izquierdo del animal) es el mayor de los cuatro compartimentos y está dividido en varios sacos. Puede contener 25 galones o más de material, dependiendo del tamaño de la vaca. Debido a su tamaño, el rumen actúa como una cuba de almacenamiento o retención de alimento. También es una cuba de fermentación. Una población microbiana en el rumen digiere o fermenta los alimentos ingeridos por el animal. Las condiciones del rumen favorecen el crecimiento de los microbios. El rumen absorbe la mayor parte de los ácidos grasos volátiles producidos por la fermentación de los alimentos por parte de los microbios del rumen. La absorción de los ácidos grasos volátiles y algunos otros productos de la digestión se ve favorecida por un buen suministro de sangre a las paredes del rumen. Unas pequeñas proyecciones llamadas papilas aumentan la superficie y la capacidad de absorción del rumen.

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Los rumiantes son el ganado vacuno, el ovino y el caprino. Los rumiantes son mamíferos con pezuñas que tienen un sistema digestivo único que les permite utilizar mejor la energía del material vegetal fibroso que otros herbívoros. A diferencia de los monogástricos, como los cerdos y las aves de corral, los rumiantes tienen un sistema digestivo diseñado para fermentar los alimentos y proporcionar precursores de energía para que el animal los utilice. Al comprender mejor cómo funciona el sistema digestivo de los rumiantes, los ganaderos pueden entender mejor cómo cuidar y alimentar a los animales rumiantes.

Los rumiantes utilizan su boca (cavidad oral) y su lengua para recoger los forrajes durante el pastoreo o para consumir los alimentos cosechados. El ganado recoge los forrajes durante el pastoreo envolviendo las plantas con la lengua y tirando de ellas para arrancarlas y consumirlas. Por término medio, el ganado da de 25.000 a más de 40.000 mordiscos prensiles para recoger el forraje durante el pastoreo cada día. Suelen pasar más de un tercio de su tiempo pastando, un tercio de su tiempo rumiando (masticando el bolo alimenticio) y algo menos de un tercio de su tiempo sin hacer nada, ni pastando ni rumiando.

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