Tipos de respiración de los animales

Tipos de respiración de los animales

La respiración en los animales wikipedia

La respiración es el proceso por el que los organismos intercambian gases entre sus células corporales y el medio ambiente. Desde las bacterias procariotas y las arqueas hasta los protistas eucariotas, los hongos, las plantas y los animales, todos los organismos vivos experimentan la respiración. La respiración puede referirse a cualquiera de los tres elementos del proceso.

En primer lugar, la respiración puede referirse a la respiración externa o al proceso de respiración (inhalación y exhalación), también llamado ventilación. En segundo lugar, la respiración puede referirse a la respiración interna, que es la difusión de gases entre los fluidos corporales (sangre y líquido intersticial) y los tejidos. Por último, la respiración puede referirse a los procesos metabólicos de conversión de la energía almacenada en las moléculas biológicas en energía utilizable en forma de ATP. Este proceso puede implicar el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono, como se observa en la respiración celular aeróbica, o puede no implicar el consumo de oxígeno, como en el caso de la respiración anaeróbica.

Uno de los métodos de obtención de oxígeno del medio ambiente es la respiración externa. En los organismos animales, el proceso de respiración externa se lleva a cabo de diferentes maneras. Los animales que carecen de órganos especializados para la respiración dependen de la difusión a través de las superficies de los tejidos externos para obtener oxígeno. Otros tienen órganos especializados para el intercambio de gases o tienen un sistema respiratorio completo. En organismos como los nematodos (gusanos redondos), los gases y los nutrientes se intercambian con el entorno externo por difusión a través de la superficie del cuerpo del animal. Los insectos y las arañas tienen órganos respiratorios llamados tráqueas, mientras que los peces tienen branquias como lugares de intercambio de gases.

Sistema respiratorio animal pdf

La respiración es un acto involuntario. La frecuencia con la que se respira y la cantidad de aire que se inhala o exhala están estrechamente reguladas por el centro respiratorio del cerebro. En condiciones respiratorias normales, los seres humanos respiran aproximadamente 15 veces por minuto de media. Un ciclo respiratorio consiste en una inhalación y una exhalación: con cada inhalación normal, el aire oxigenado llena los pulmones, mientras que con cada exhalación, el aire desoxigenado vuelve a salir. El aire oxigenado atraviesa el tejido pulmonar, entra en el torrente sanguíneo y viaja a los órganos y tejidos. El oxígeno (O2) entra en las células, donde se utiliza para las reacciones metabólicas que producen ATP, un compuesto de alta energía. Al mismo tiempo, estas reacciones liberan dióxido de carbono (CO2) como subproducto. El CO2 es tóxico y debe ser eliminado; por ello, el CO2 sale de las células, entra en el torrente sanguíneo, vuelve a los pulmones y es expulsado del cuerpo durante la exhalación.

La función principal del sistema respiratorio es suministrar oxígeno a las células de los tejidos del cuerpo y eliminar el dióxido de carbono. Las principales estructuras del sistema respiratorio humano son la cavidad nasal, la tráquea y los pulmones. Todos los organismos aeróbicos necesitan oxígeno para llevar a cabo sus funciones metabólicas.

Sistema respiratorio

Los animales utilizan varios métodos de intercambio de gases. En el caso de los mamíferos, el aire se toma del medio externo y se lleva a los pulmones. Otros animales, como las lombrices de tierra y los anfibios, utilizan su piel (tegumento) como órgano respiratorio. Una densa red de capilares situada justo debajo de la piel facilita el intercambio de gases entre el medio externo y el sistema circulatorio. La superficie respiratoria debe mantenerse húmeda para que los gases se disuelvan y difundan a través de las membranas celulares.

Los organismos que viven en el agua también necesitan una forma de obtener oxígeno. El oxígeno se disuelve en el agua, pero en una concentración menor en comparación con la atmósfera, que tiene aproximadamente un 21% de oxígeno. Los peces y muchos otros organismos acuáticos han desarrollado branquias para captar el oxígeno disuelto en el agua. Las branquias son finos filamentos de tejido muy ramificados y plegados. Cuando el agua pasa por las branquias, el oxígeno disuelto en el agua se difunde rápidamente a través de las branquias hacia el torrente sanguíneo. El sistema circulatorio puede entonces transportar la sangre oxigenada a las demás partes del cuerpo. En los animales que contienen líquido celómico en lugar de sangre, el oxígeno se difunde a través de la superficie de las branquias hacia el líquido celómico. Las branquias se encuentran en moluscos, anélidos y crustáceos.

Reptiles

Sistema respiratorioVista completa y esquemática del sistema respiratorio humano con sus partes y funciones.DetallesIdentificadoresLatinsystema respiratoriumMeSHD012137TA98A06.0.00.000TA23133FMA7158Terminología anatómica[editar en Wikidata]

El sistema respiratorio (también aparato respiratorio, sistema ventilatorio) es un sistema biológico que consiste en órganos y estructuras específicas utilizadas para el intercambio de gases en animales y plantas. La anatomía y fisiología que lo hace posible varía mucho, dependiendo del tamaño del organismo, el medio en el que vive y su historia evolutiva. En los animales terrestres, la superficie respiratoria está interiorizada como revestimiento de los pulmones[1]. El intercambio de gases en los pulmones se produce en millones de pequeños sacos de aire; en los mamíferos y reptiles se denominan alvéolos y en las aves, aurículas. Estos microscópicos sacos de aire tienen una gran irrigación sanguínea, por lo que el aire está en estrecho contacto con la sangre[2]. Estos sacos de aire se comunican con el entorno exterior a través de un sistema de vías respiratorias, o tubos huecos, de los cuales el más grande es la tráquea, que se ramifica en el centro del tórax en los dos bronquios principales. Éstos entran en los pulmones, donde se ramifican en bronquios secundarios y terciarios progresivamente más estrechos que se ramifican en numerosos tubos más pequeños, los bronquiolos. En las aves, los bronquiolos se denominan parabronquios. Son los bronquiolos o parabronquios los que generalmente se abren a los alvéolos microscópicos en los mamíferos y a las aurículas en las aves. El aire tiene que ser bombeado desde el entorno hacia los alvéolos o las aurículas mediante el proceso de respiración, en el que intervienen los músculos de la respiración.

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